Por Diabolus in Musica, un decadende organista
Supongamos que, como viene pronosticando toda una caterva de escritores de best-sellers, en el año 2012 se termine -felizmente y luego de una breve y fulminante catástrofe- este desquiciado mundo que conocemos. Supongamos que, luego de un silencio inmutable de varios siglos, una raza de pro-hombres semi-alienígenas (desestimar toda analogía con miembros del PRO; no me refiero justamente a ellos) encuentra en algún disco rígido perdido en el planeta tierra, vestigios de lo que fue el blog de Betatrion. Supongamos que, después de arduas tareas de decodficiación y traducción, logran una versión aceptable de su blog en su lengua vernácula.
Supongamos.
Tanta suposición, no es mucho pedir. Sobre todo después de leer algunos de los disparatados, esquizofrénicos e ilógicos diálogos que reflejan las entradas de este blog.
Una conclusión a la que pronto arribarán nuestros pro-hombres, es que la obra de Betatrion es por demás compleja, pues implica: investigación de campo, selección y exposición del material, exégesis sobre el mismo, y publicación. La abundancia, lo variopinto del material, llevará a la conformación de comisiones de investigación; uno puede imaginarse a estos cerebrales seres, absortos en un trabajo intelectual demandante como puede llegar a ser este. Llegados a este punto, el aparato crítico de nuestros futuros -y lejanos- lectores, se centrará, seguramente, en intentar reconstruir el mundo en el que habitaba este singular terrícola, en establecer su posición histórica en la Historia de la Humanidad, en conocer su cotidianeidad, los usos y costumbres de su (in)civilización. ¿Cuál será el mundo que descubrirán?
Vayamos entonces a partes de un posible documento publicado por la comisión de investigación. Dejemos que sean ellos quienes nos cuenten, que entendieron de todo esto:
“Es nuestro parecer que el terrícola Betatrion, vivia en una ciudad -a la que se menciona como LP o La Plata- que fue paso obligado de varias rutas comerciales. Esta afirmación se desprende de la gran cantidad de diálogos con extranjeros de diversas partes del Imperio Hispanoparlante, que contactan a Betatrion.”
En otra parte, leemos:
“LP o La Plata, como toda ciudad incrustada en ruta comercial -hemos estudiado las llamadas rutas comerciales medievales, la conquista del oeste norteamericano, la Potosí del imperio español, entre otras-, era una ciudad periférica, entregada al vicio de la carne. Esto quedaría demostrado por el apuro y necesidad urgente de coito que presentan los interlocutores de Betatrion; todos ofreciéndose directamente y sin rodeos a la práctica del sexo. Una facilidad de apertura ortíl que no deja de asombrar.”
Mas adelante, la agudísima afirmación de que:
“Parece ser que los congéneres de Betatrion eran propensos a orientar su limitadísima intelgencia y voluntad hacia tareas de índole sexual, negando importancia a otro tipo de sentimientos y menesteres. Llama la atención la ausencia -casi absoluta- de ideales amorosos. Como prueba se adjunta el opúsculo de la comisión psicológica que concluye que mientras Betatrion padecía de fantasias romanticas mas bien de tipo victorianas y decimonónicas, sus congéneres presentan evidencia de fantasias sexuales posmodernas en las que parece importar mas la cantidad, los centímetros, y otras audacias mas que la calidad.”
El siguiente fue un punto que dejó perplejo a los estudiosos. Por mucho tiempo se dudó de la autenticidad del material presentado por Betatrion, la teoría de que era “pura ficción inventada por una mente que desvariaba” fue difícil de negar -y continúa aún en la mente de varios de nuestros investigadores- dado que los expertos notan en quienes dialogan con Betatrion la presencia de:
“Una notable involución de los medios de expresión, una dramática reducción del vocabulario y la degeneración hasta la parodia del lenguaje. Cabe preguntarse, de hecho, ¿cómo hacía Betatrion para entender a sus congénres?. El contraste entre lo que dice Betatrion y lo que le dicen a Betatrion es mas que notable, pero también lo es -y aún en mayor grado- la forma en la que Betatrion dice lo que dice y la forma en la se dirigen a él. Este último punto se refleja aquí especialmente por pedido de varias de las comisiones y se deja constancia de que la teoría de la “ficción” no se halla aún totalmente descartada.”
Dada la imposibilidad de recuperar retratos, pinturas o fotos de Betatrion, fue ardua tarea para la comisión fisiológica, establecer la posible apariencia de nuestro personaje. Veamos:
“Creemos que Betatrion era considerado por sus congéneres como una cruza entre Adonis y un Príapo. Fundamentamos nuestra aseveración en lo siguiente: fue probablemente un Adonis por la gran cantidad de propuestas recibidas, y por el hecho de que siempre parecen ser sus congéneres quienes establecen el primer contacto; esto claramente solo le ocurre a los llamados “lindos”. Por otra parte, seguramente era considerado casi como un Príapo; todos queriendo “chupar”, “tener”, “retener” su falo, y ”extraer” algo de el.”
Pasemos, por último a la conclusión del informe:
“Dada la evidencia presentada creemos que existen dos líneas argumentales posibles sobre la verdadera naturaleza de Betatrion. O bien, todo su blog es una ficción inventada por un comediante de gran talento o Betatrion fue uno de los nuestros, un adelantado al que reconocemos por ciertos rasgos. La evidencia no es aún significativa como para aceptar o rechazar alguna de las hipótesis.”
